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Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2005.

EL MISTERIOSO DON

EL MISTERIOSO DON

                    En preparatorias[i], comentábamos en el curso, que nuestros padres con frecuencia y en distintos tonos comentaban:”! Está enfermo don Rocandio!” “¿saben? Don Rocandio está enfermo….tanto escuchamos esa noticia que bastaba  que alguien dijera:“¿Saben? ó está…! Para que el curso a coro gritara “está enfermo don Rocandio”, y estallaba la carcajada.

                 Meses después se comentó en distintos tonos y timbres de voz:”¡murió don Rocandio!”, así el curso ante cualquier “¿Saben?” gritaba a todo pulmón: “Murió don Rocandio”y la carcajada era inevitable.

                Al regresar a clases después  de las vacaciones de invierno, la profesora llegó con un nuevo compañero, bajo, moreno de mechas[ii] tiesas, el que con mucho aplomo se presentó diciendo: “¿saben?, no terminó la frase pues el coro gritó a voz en cuello:”Murió don Rocandio!!!!” un puñetazo salido del inconsciente colectivo,  lo dejó sangrando.

                    Supimos de boca del propio director, al suspendernos de clases, que era hijo del mentado don Rocandio.

                    Muchísimos años después, más de medio siglo en realidad, nos juntamos unos pocos sobrevivientes y empezó el intercambio de recuerdos, de los éxitos y fracasos….Un compañero, en uno de esos silencios en que se dice “que pasó un ángel”, dijo: en Chillán fui al cementerio a visitar la tumba de mis padres y ¿saben?...

                     A coro gritamos: “murió don Rocandio” y estalló la carcajada….

                      Y hasta el día de hoy nadie sabe quien fue ese personaje ni nos interesa saberlo……

Concepción diciembre 2005



[i] Actual enseñanza básica
[ii] pelo
20/12/2005 19:28 Autor: sgacitua. Enlace permanente. Tema: cuentos No hay comentarios. Comentar.

EL TENOR FRUSTRADO

EL TENOR FRUSTRADO

 

El Ronco Paz, estaba haciendo su internado en Medicina, y, como fórmula para relajarse, iba al cine, función nocturna, y  luego pasaba a tomar un café express,
Luego partía con paso calmo rumbo al hogar universitario…a la hora del regreso ya no andaban peatones y además la niebla ponía un telón de fondo que llevaba al alma un dejo depresivo
Salieron casi juntos del café, ella era alta, de bonita figura, rostro un tanto triste, un reflejo de soledad, esbozó una sonrisa cuando el Ronco abrió la puerta del local y gentilmente la hizo pasar, luego, se puso a  su y comentado que la había visto varías veces en el cine, y con naturalidad después de las reservas propias del primer encuentro, pasaron a criticar con más confianza y fluidez la película de la noche…
Caminaron media cuadra y el Ronco le ofreció llevarla a su casa, pero ella declinó el ofrecimiento, sin embargo el último tramo pasaría frente las ruinas magnifico teatro Concepción cuya señorial y clásica fachada semidestruida, entre la neblina, le daba un encanto especial, como dándose por vencido y dejando caer entre la niebla una fantasmal sensación, que allí nunca mas  habría arte
                  Ambos miraron las ruinas y el Ronco en un arranque de emoción que le nació del fondo del alma, oculta su rostro en rostro entre las manos e irrumpe en llanto, la mujer alarmada en primer moderno; cambió cuando Ronco apoyó la cabeza en su. Hombro, semi abrazados  cabeza del Ronco en hombro y pecho e la mujer; siguieron los sollozos tartajeando que su vocación la vida de temor frustrado no merecía vivirla…
El; que iba a brillar en ese  escenario y recorrer al mundo en una carrera imparable de conciertos; que sería famoso y gozando de de su privilegiado, sin embargo por una maldita enfermedad; de la noche a perdió el don divino de su voz. Y su maravillosa voz pasó a ser una mezcla patética de tonos roncos y agudos (predominaba el ronco y con dificultad), la mujer compadecida de esta tragedia y orgullosa de tener a un  Beneamino Gigli, o un Carusso o  lo mejor un  Pavarotti en ciernes en sus brazos .
Ante este maravilla en potencia y doliente ella fue prolongado y cerando más los abrazos hasta que trasmitieron relieves de los cuerpos.. así, entre abrazos y caricias en el pelo abrazos que iban siendo mas que maternales durante largos minutos porque El Ronco reconoció entre sollozos que lo había emocionado profundamente el sentir la compresión, la emoción trasmitida por esos brazos tan lindos y esas  tan palabras tan dulces y sabias, y lo emocionaba profundamente oír por primera vez; los brazos de una mujer lo estrecharan con tanta dulzura, por fin él    el que encontraría cosas muy gratificantes y bonitas en Los estudios de Medicina.
El Ronco emocionado  dijo; sollozando mas virilmente: ¡ Le Juro por la voz que perdí; que usted  es la primera mujer que enfoca así esa carrera y sin arte y que yo encontraba tan árida: "Usted es más que una madre, es una amiga para mi y no tengo como agradecer la paz que ha irradiado a mi espíritu.; he vuelto a encontrar belleza en el desierto y tormento del don  perdido,  cuando yo  tenía el terreno abonado en el Teatro Concepción  filosofó diciendo entre sollozos y mas abrazado a su único sostén: La Mujer desconocida ; le confesó en un susurro que lo que más había amado por sobre todas las cosas era el que lo  aplaudieran cuando cantaba inspirado por los dioses,  eso era para él, lo máximo, lo sublime
               ¡¡¡Nooo, ¡!!cargaría para siempre y  peor que lepra, la perdida de esa gloria  y todo por el fruto de la enfermedad que lo truncó para siempre!!!! y lanzando un lastimero sollozo dijo ¡¡“y este maldito mal, es irrecuperable!!!…..”
          Otro abrazo mas apretado y mas largo que los anteriores fueron guiando el ronco Paz a su pareja hasta llegar a un barrio semi sombrío, por la hora y el frío de la neblina, el Ronco Paz muy caballerosamente propuso alojar en ese hotel
Al despertar el y Ronco  Paz, se vistió en silencio: la dejó dormida, la buena obra hecha de consolar aun sufriente merecía respetar ese sueño, tan relajador, por el bien que le había hecho.
 Y el Ronco Paz,  se retiró tan  silenciosamente, de la pieza como su voz perdida
Además;  caballerosamente, dejó en silencio, la boleta de cuenta en el velador, para que la dama  terminara su obra de bien  pagando el motel.

 

                                            Sergio Gacitúa Montecinos
  

 

Concepción  Noviembre 2005

 

 

29/12/2005 14:09 Autor: sgacitua. Enlace permanente. Tema: cuentos No hay comentarios. Comentar.


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